Evolución del parasitismo vegetal

En una de mis salidas botánicas, en esta primavera tan promiscua en flores, me encuentro con dos plantas parásitas, sin clorofila: Cistanche phelypaea y Orobanche ramosa.
Este tipo de plantas tienen la particularidad de extraer de sus hospedadores los nutrientes ya elaborados por el proceso fotosintético. Esto les ha hecho perder la fotosíntesis por completo y carecer, en algunos casos, de partes aéreas, a excepción de las flores.

Me encuentro en BioMedCentral un artículo en el que se estudia la tasa de evolución de estas plantas, concretamente las pertenecientes a la familia Orobanchaceae y otras relacionadas.
El trabajo pretende comparar las tasas de evolución de tripletes sinónimos y no sinónimos. Como se habrá de saber, el código genético está degenerado, lo que quiere decir que para sólo 20 aminoácidos constituyentes de las proteínas, existen 64 tripletes o codones de ARN que los codifican. Sobran, luego está degenerado.

Salta a la vista que existen codones sinónimos (ver la tabla), mientras que otros no lo son tanto. Cuando se habla de selección natural, las mutaciones que dan lugar a tripletes sinónimos suelen ser neutras, mientras que cuando la mutación da lugar a un codón no sinónimo, el aminoácido será diferentes, y habrá una fuerte presión selectiva de tipo positivo, es decir, aquella que trae como consecuencia el aumento de la frecuencia de un alelo determinado.

En este trabajo se estudiaron tres genes plastídicos, ante el dato de que la tasa de variación en el ADN en este tipo de plantas es más alto de lo normal.
El estudio demuestra que estas plantas presentan una tasa importante de heterogeneidad entre líneas y entre genes, además de presentar tasas elevadas de mutación en secuencias sinónimas y no sinónimas, lo que indica, a decir de los autores que la selección sería relajada (“relaxed”) y que en las poblaciones estudiadas las tasas de mutación han cambiado en algún momento.

Con todos los datos, realizan un árbol filogenético de todas las especies estudiadas, en el que se calculan 3817 saltos. Las causas de estos saltos se atribuyen a tasas de mutación, tasas de especiación, eficiencia en los mecanismo de raparación de ADN, o a una combinación de todos ellos.

Gracias a Biomaxi por su ayuda en la traducción.

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