El higo es delicioso. Pero no es un fruto, sino una infrutescencia, lo que quiere decir que se modifica a partir de una inflorescencia. Las flores del higo no se ven, pues sus antepasados han vuelto del revés la inflorescencia original quedando todas las flores ocultas.
Richard Dawkins abre y cierra su libro "Escalando el monte improbable" con la reproducción de la higuera, extremadamente ingeniosa y curiosa. La higuera pertenece a la familia de las Moraceae y es la especie Ficus carica la más apreciada y cultivada, aunque hay alrededor de 700 especies en el género. De esta especie se han obtenido a lo largo del desarrollo de la agricultura bastantes variedades, pero de esto escribiré más abajo.
Las flores de su interior con masculinas y femeninas, y la polinización la realizan exclusivamente avispas del género Blastophaga, prácticamente una especie para cada otra de higuera. Son las hembras las que penetran en el higo, ponen sus huevos y, tras la puesta, los machos de la prole fecundan a las nuevas hembras, que aún se encuentran en estado embrionario en ese momento. Los machos allí se quedan, pues son ápteros. En todo este ir y venir es este "jardín de flores", como lo llama Dawkins, se produce la polinización.
En algunas variedades ocurre algo diferente. La variedad de higos brevales produce algunos frutos que no maduran ese año, sino al año siguiente por partenogénesis, es decir, sin necesidad de que los óvulos sean fecundados, éstos se transforman en frutos, las brevas. Además, hay muchos cultivares que también son partenocárpicos.
Han descubierto en unos yacimientos en el valle del Jordán, de hace 11.400 años, con los primeros higos de variedades partenogenéticas, lo que se consideraría la prueba más antigua de selección agrícola. En el artículo, publicado en Science (con versión en español aquí), se concluye que los mutantes espontáneos partenocárpicos habrían sido seleccionados en aquella época para replantarlos y extenderlos en cultivos. Los frutos son más apreciados y de mayor tamaño, y son estos rasgos los que harían apetitosa la selección. Los higos partenocárpicos no podían dan lugar a nuevos árboles, de modo que los propagarían a base de estacas y esquejes, lo que permitió sus extensión por todo el mundo. Al parecer, este tipo de cultivos adelantarían más de mil años a los de cereales.
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8 de junio de 2006
Escrito por Evolutionibus
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No sé, no he leído el artículo de Science, pero que hayan encontrado brevas no significa que procedan de higueras reproducidas por esquejes. La mutación es espontánea, y no precisamente rara. Para que me lo creyese, tendría que ver una filogenia de las higueras cultivadas, con marcadores neutros, señalando el origen de cada variedad asexual. Las brevas tostadas que han encontrado podrían servir para estudiar su DNA y comparar con cultivares modernos. O igual han hecho todo esto y está en el artículo de Science…
La situación que se plantea es que la aparición de esa mutación no es, presumiblemente, tan frecuente y la explicación de que esa variedad se halla extendido sería la propagación asexual.
Vivo en zona desértica y la higuera es mi árbol y fruto favorito. Me ha sido muy gratificante conocer el proceso de reproducción. Gracias
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