(Con)fusión endosimbiótica

Mi teoría del origen simbiogénico de las plantas, los animales y otras células con núcleo emplea cuatro postulados demostrables. Los cuatro implican simbiogénesis, incorporación y fusión corporal por simbiosis.

Así de tajante, “cuatro postulados demostrables“, es Margulis en su libro “Planeta simbiótico“. Sus cuatro postulados son los ya consabidos que dan el nombre de “serial” a su hipótesis endosimbionte y de los que se ha escrito aquí anteriormente.
Este es el tipo de actitud que me extraña tanto en ella. Tras ser tan aparentemente clara, un par de páginas más adelante hace autocrítica cuando, a pesar de considerarse a sí misma extrema en esto, admite que todo esto lo piensa “a pesar de las escasas pruebas que tenemos“.

Margulis no sólo propone que mitocondrias y cloroplastos son de origen endosimbiótico (algo que ningún biólogo en su sano juicio niega, dado el torrente de pruebas que existen al respecto), sino que toda estructura eucariota también lo es (a excepción del núcleo): flagelos, cilios, protuberancias, etc. Según ella, todas derivan de una estructura común, los centriolos-cinetosomas, que tendrían origen procariota: arqueobacterias se fusionarían con ancestros del centriolo-cinetosoma. Y es ahí donde está la problemática, porque no se encuentra ADN asociado a estas estructuras que pueda compararse con el de sus supuestos predecesores.

La idea de que los centriolos se duplican, se trasladan a polos opuestos durante la mitosis y se transforman en los corpúsculos basales de los cilios apoyaría, indirectamente, la idea de un origen endosimbionte de estos, concretamente a partir de un tipo de espiroqueta. Lo ideal sería que alguien encontrase algún rastro de ADN en estas estructuras, pero, hasta ahora, no ha sido así (al menos que sepa el que esto suscribe). A lo más que se ha llegado ha sido a delimitar que la posición de ciertos genes relacionados con el centriolo-cinetosoma se encuentran en una región del genoma especial (separados del resto de los genes del núcleo) en Chlamydomonas.

En definitiva, la teoría “extrema” de Margulis es … atractiva, seamos sinceros. Sin embargo, carecemos de pruebas tangibles que la apoyen, por lo que más bien parece un empecinamiento por su parte que una hipótesis en el sentido estricto. Hay que recordar, por otra parte, que no sólo estamos hablando de un mecanismo de origen del cuatro de los cinco reinos, sino también de un importante mecanismo de especiación y de evolución que estaría directamente ligado a esto: para Margulis, aún admitiendo la selección natural como mecanismo evolutivo, la principal causa de especiación y evolución estaría en los procesos ligados a la simbiosis, lo que, hasta ahora, sólo se ha podido demostrar en muy pocos casos, siendo algo difusa la frontera que separa ambos procesos.

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