La velocidad de la evolución

Para algunos biólogos es llamativa la idea de que la “velocidad” de la evolución, entendida esta como diversificación de lo que existe, se va incrementando conforme avanzamos en el tiempo. Por ejemplo, hace 3800 millones de años ya aparecen las primeras células; tuvieron que pasar 2500 millones de años más (redondeando) para que aparecieran las primeras formas pluricelurales y, en sólo 1000 millones más, se diversificaron los reinos de plantas y animales.

El caso es que, según se puede leer en Science Daily, alguien acaba de dar con la respuesta, al menos con una posible respuesta. A partir de simulaciones matemáticas, deducen la posible inserción de elementos genéticos procedentes de virus y bacterias como las desencadenantes de este incremento progresivo en la diversificación de la vida.

Virus T$

El artículo, según Science Daily, aparece en Physical Review Letters (aunque no he podido encontrarlo) y se debe al grupo de trabajo de Michael Deem, de la Universidad de Rice.

Más información en otro artículo de la misma web:

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4 comentarios

  • Buenas! Hubo una discusión bastante movidita en Panda’s Thumb, tal vez te resulte interesante echarle un vistazo 🙂

  • Evolutionibus, felicidades por tu blog, y gracias por este artículo. Da gusto comprobar que cada vez más científicos investigan acerca de procesos biológicos complejos en la evolución de la vida. El empeño en querer encuadrar todos los procesos evolutivos en el estrecho marco de la reproducción diferencial y el azar es un lastre decimonónico del que poco a poco, con grandes esfuerzos, nos vamos librando.

    El trabajo de Michael Deem tiene el gran mérito de buscar un modelo teórico que pueda encajar con la información que la biología empírica nos proporciona. Esta actitud es exactamente la contraria a la que desgraciadamente predomina en biología: Ante el aluvión de nuevos datos moleculares, citológicos, microbiológicos, de biología del desarrollo, etc, de las últimas décadas, lo que más se ha hecho es intentar encajar los datos, en muchos casos con calzador, dentro de la teoría dominante (elaborada en los años 30, cuando la genética estaba en pañales).

    Por eso es de agradecer, en este contexto, descubrir a investigadores que tengan la actitud contraria, intentando formular una hipótesis que se amolde a los hechos, en lugar de intentar por todos los medios que sean los hechos los que se amolden a la teoría. Creo que es muy bueno, aún más, fundamental para la ciencia que existan las dos actitudes, y es muy bueno que resurga la primera para compensar pues hemos padecido de un exceso de la segunda. Resulta chocante lo bien que describen la realidad los modelos khunianos de evolución del pensamiento científico…

    Se que en estos foros abundan los defensores a ultranza del paradigma clásico (neodarwinismo). Me gustaría que no se tomaran este mensaje como un ataque personal, y que sus críticas, tanto a estas lineas como al artículo de Deem, fueran constructivas. Flaco favor hace uno a la ciencia ridiculizando al de enfrente y generando confrontaciones estériles.

    Un saludo

  • De todos modos, Hypatia, creo que el asunto del azar en esta cuestión ha sido siempre melentendido y malinterpretado. Estoy contigo, de todos modos, en que los avances que mencionas ayudarán y ayudan a entender algo más la evolución, pero no opino, sin embargo, que la selección natural no tenga importancia en ella, sino todo lo contrario.
    Saludos.

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