La última historia de Koolasuchus (recién incorporado al Planet Evolucionarios) me ha recordado una que yo tenía pendiente casi sobre el mismo tema. Así que ahí voy, y agradezco desde aquí el recordatorio.
El lugar más envidiado para la búsqueda de fósiles en el siglo XIX en Norteamérica era el salvaje oeste americano. Othoniel C. Marsh y su odiado oponente, Edward Cope, así lo consideraban. El problema en la época era la guerra que el gobierno americano tenía planteada con la Nación Sioux, de modo que para estos cazadores de fósiles no era, sino, un impedimento sin más para sus fines.

Marsh entabló parlamentos con el jefe Nube Roja, convenciéndole para que le dejara buscar sus fósiles de dinosaurios (o lo que apareciera por allí) mediante estratagemas que no logro explicarme. Las tierras que el gobierno americano cedió durante unas negociaciones, como reserva para su gente, resultaron ser ricas en oro, así que pronto se llenaron de buscadores que allí se fueron, sin más, bajo la protección del ejército que, en principio, y según el tratado de paz, deberían dedicarse al bienestar de la población india.
Marsh se comprometió con Nube Roja a hablar en persona con el mismísimo presidente Grant, ante lo cual, el sioux comenzó a relatarle todas las vejaciones de que eran objeto, que se podían resumir en el hecho de que el gobierno americano les estaba matando de hambre. A cambio, Nube Roja proporcionó protección a la tropa de Marsh, una auténtica panda de hombres duros que, en realidad, eran estudiantes de Yale, universidad en la que estaban radicados.
La consecuencia de todo este asunto fue que se descubrió una gran trama de corrupción en las instituciones que se encargaban de los asuntos indios. La cuestión llegó a la prensa y Marsh pasó a hacerse mucho más conocido y famoso que su oponente Cope. De paso, llenaría un tren con dos toneladas de fósiles.

Nube Roja parecía realmente interesado en proteger a su gente. De hecho, no llegó a participar en la guerra que acabó con Custer, que sí hicieron Caballo Loco y Toro Sentado. Marsh y él siguieron siendo amigos durante toda su vida, y el sioux llegó a decir de él que era “el mejor hombre blanco que he visto jamás“.
Más información:
- “Diccionario de la Evolución” de Richard Milner.
- “Una breve historia de casi todo” de Bill Bryson.
- La historia de Koolasuchus.
Alguna cosa en español en la Wikipedia, aunque hay gran cantidad de datos al respecto si se hace una búsqueda con los términos “Bone Wars“.
Otros artículos relacionados
- Sale cara la paleontología
- Cazadores de dragones
- Un paleontólogo antievolucionista
- Una breve historia de casi todo
- Las fases lunares y los nacimientos: algo que todos podemos comprobar
Publicaciones relacionadas que recibes por Yet Another Related Posts Plugin.




























2 de mayo de 2007
Escrito por Evolutionibus
En
Tags: 




No conocía yo la curiosa relación de Nube Roja con Marsh. La verdad es que la carrera de los fósiles que crearon estos dos hombres (Marsh y Cope) está salpicada de anécdotas curiosas. Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo
La historia del enfrentamiento entre Cope y Marsh es uno de los clásicos de la paleontología. En “Eurekas y Euforias” de Walter Gratzer también viene una anécdota muy divertida al respecto y me basé en ella para una de mis primeras entradas.
Florida Mortgage Student Loans
Sí señor, gracias por la recomendación. Voy a por el otro…
Lo veS?
[...] del conocimiento de los dinosaurios, pasando por nuestro conocidos Richard Owen y los peleones Cope y Marsh, incluyendo caóticas expediciones a Asia o a África, narradas con el mejor estilo aventurero, [...]