Nuevo caso de evolución gradual

Uno de los primeros artículos de esta bitácora se dedicó a la predicción que hizo Darwin en su momento de cómo sería el polinizador de una orquidea, teniendo en cuenta el tamaño de su nectario. Se proponía como caso paradigmático de lo que supone la ciencia evolutiva como ciencia predictiva.

Las flores del género Aquilegia presentan, también, nectarios de diferentes tamaños. Justen Whittall y Scott Hodges construyeron una filogenia de varias especies de este género y llegaron a la conclusión de que los tamaños de los nectarios seguían una progresión gradual de cortos a medianos o de medianos a largos. Una progresión gradual y predecible que emparejaba cada flor con su polinizador, abejas, colobrís y polillas, por este orden.

The columbine flower has the longest nectar spurs in the genus Credit: Scott Hodges, UCSB

Las aquilegias se habrían desarrollado muy recientemente. Las lenguas de sus polinizadores tendrían ya su tamaño óptimo cuando aparecieron estas flores. Las flores habrían evolucionado relativamente rápido para adaptarse a sus “compañeros”, mientras que estos últimos apenas habrían cambiado un poco.

Como dice Whittall , “es un gran ejemplo de evolución“, y de libro, añadiría yo. Y no me resisto a añadir una frase del abstract publicado en Nature:

These findings show that evolution may proceed in predictable pathways without reversals and that change may be concentrated during speciation.

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