Diseño sin diseñador

Acaba de salir al mercado (hará un par de meses) un libro con un paradógico título, Darwin y el diseño inteligente, de Francisco J. Ayala, biólogo de sobra conocido por todos. En él se hace un repaso a los conceptos más importante en biología evolutiva y a los argumentos más destacados del conocido como diseño inteligente.

La primera frase del libro ya nos orienta hacia lo que vamos a leer: “El mensaje central de este libro es que no hay contrdicción necesaria entre la ciencia y las creencias religiosas”. Así, los primeros capítulos son casi exclusivamente de filosofía teológica, en los que el autor intenta demostrar, mediante citas procedentes de papas y filósofos, como San Agustín, que la supuesta literalidad bíblica no es incompatible con la racionalidad científica. Por ejemplo, San Agustín dice: “Si sucede que la autoridad de las Sagradas Escrituras parace oponerse a conocimientos obtenidos por un razonamiento claro y seguro, significa que la persona que interpreta las Escrituras no las comprende correctamente”.

De otras declaraciones no tan tajantes y claras de la curia católica no se hace tanta mención, como las del arzobispo de Viena o las de otros allegados a esa fe.

Francisco J. Ayala

Más adelante, nos cuenta el origen del concepto de diseño inteligente, procedente de William Paley. Ayala le reconoce un profundo conocimiento del funcionamiento de la naturaleza y de su diversidad, y concluye, al menos en lo que yo entiendo, que es hasta explicable que Paley hubiera deducido, casi inevitablemente, que la estructuras complejas debieron haber sido diseñadas por una divinidad.

Los problemas más serios de Paley fueron los órganos o estructuras sin función aparente y las imperfecciones en el diseño. Ni una ni otra serían cuestiones insalvables. En palabras de Ayala, para Paley resultaría que “en algunos casos, el funcionamiento, en otros el uso, se desconocen”.

Darwin conocía de sobra los escritos de Paley, pues eran de obligado estudio en Cambridge. En su autobiografía admite que “que en aquella época no me preocupé por las premisas de Paley; y aceptándolas a ojos cerrados, estaba encantado y convencido por la larga línea de la argumentación”. Pero Darwin embarcó en el Beagle y todo cambió.

La selección natural darwiniana es la causa (al menos, una de ellas y la más aceptada) de que el diseño no sea producido por un diseñador. Ayala dedica una capítulo a explicar este concepto, a dar muchos ejemplos y evidencias y a argumentar por qué el diseño inteligente no es una explicación satisfactoria para la diversidad de la vida.

Tras los capítulos dedicados a las pruebas clásicas de la evolución y a la evolución molecular (¡cómo me recuerda el índice de este texto a la Web de Evolutionibus!), llegamos a las partes dedicadas estrictamente a la relación entre evolución y religión. Para Ayala, “a los creyentes se les quitó un gran peso de los hombros cuando se aportaron pruebas convincentes de que el diseño de los organismos no necesita ser atribuido a la agencia inmediata de un Creador, sino que es el resultado de procesos naturales”.

Personalmente, y respetando hasta cierto punto lo que Ayala pretende demostrar, me resulta bastante difícil comprender cómo se pueden conciliar estas posturas. El autor del primer párrafo introducido en el anterior artículo de este blog, Ayala, también dice que la ciencia tiene poco que decir con respecto a cuestiones como el valor de la vida y de las cosas. A mi esto no me satisface, pues, como otros autores, no veo por qué la religión y la filosofía han de tener el patrimonio de las ideas, ya que la ciencia y la racionalidad, al explicarnos la naturaleza, con todas los huecos no comprendidos que nos pueda dejar, nos hace ver en su justa medida su valor y el porqué debemos respetarla, con todas las implicaciones filosóficas que ello conlleva.

El segundo libro que estaba terminando cuando redactaba esa anterior historia, es también de divulgación, aunque no científica, por más que pretenda serlo. Se trata de Juicio a Darwin, de Phillip E. Johnson, uno de los mayores “ideólogos” del diseño inteligente (DI a partir de ahora). Tras su declaración de principios inicial, recogida en el segundo párrafo de la anterior historia: “Un último asunto al que debo referirme antes de empezar es mi visión religiosa personal (…). Creo que existe un Dios que pudo crear de la nada si así quiso hacerlo, pero que también haber optado por obrar mediante un proceso evolutivo natural”, el libro hace un recorrido por casi los mismos puntos que el de Ayala, pero vueltos del revés, con gran cantidad de citas de Darwin, de Gould (un tipo muy fácil de ser usado por los partidarios del DI) y de T. H. Huxley, sobre todo. Algunos datos más modernos se pueden encontrar, pero son bastante escasos.

Phillip E. Johnson

Utilizando el saltacionismo de Gould para explicar los problemas de la macroevolución, pasa directamente a concluir que “si el darwinismo está plagado de problemas, y si dentro del marco de la evolución no hay una alternativa razonable, ¿por qué no evaluar de nuevo ese marco?”. Dicho de otro modo, si bien Johnson no se muestra en contra de la evolución, utiliza el anterior párrafo para introducirnos en un capítulo que titula “El hecho de la evolución“, donde se dedica continuamente a argumentar que no es partidario de la evolución como hecho en absoluto.

Para él, por ejemplo, la sistemática es casi una religión, pues existen tantos descuerdos como en esta última. No explica, sin embargo, que para clasificar a un organismo debe existir un consenso, el cual incluye publicación en revistas revisadas por pares, discusiones en congresos y, lo más importante, aporte de pruebas que apoyen el lugar taxonómico en el que se pretende situar al organismo en cuestión. No es lo mismo que la religión.

Los problemas de la teoría de la evolución (que, finalmente, no admite como hecho) son tan difícilmente observables como las acciones de un ser sobrenatural. Para él, las pruebas de la evolución, los datos de diverso tipo que, cruzados y contrastados, sugieren y apoyan el hecho de la evolución, no son tales, sino sólo procesos en los que se implican exclusivamente pequeños cambios en especies perfectamente establecidas. Aunque no se dice claramente, la idea general que subyace en todo esto es que los tipos fundamentales ya habrían sido puestos por ese ser sobrenatural (por supuesto, el Dios de los católicos) y que lo que resta en este mundo son sólo pequeñas variaciones. Puede uno imaginarse a un dios creando por aquí y por allá nuevas especies, siempre lejos del hombre, no fuera a ser que fuera visto in fraganti. La evolución, por tanto, sería “una imaginativa narración (…) lo cual es decir que se trata de un mito de la creación”. Los darwinistas, siempre según Johnson, tratan la evolución como algo que hay que aprender y no que comprender o discutir.

Y así, sin aportar prueba científica alguna o investigación que sirva de apoyo, transcurre todo esta manual del DI, hasta llegar a la conclusión final de que el darwinismo (que él usa como sinónimo de teoría de la evolución) es una pseudociencia. ¿Desde cuándo? Según Johnson, desde el centenario de la publicación de El Origen de las Especies, en 1959, en el que Julian Huxley afirmó que todo estaba sujeto a evolución y que se había eliminado por completo la necesidad de un ser sobrenatural. Sin más.

Curiosamente, el tipo de argumentos de Johnson hacia la teoría de la evolución, sin base científica ni empírica alguna, son del mismo tipo que las de la astrología o los apólogos de los fenómenos paranormales, en los que, simplemente, se introduce en los huecos no explicados por la ciencia (cuando hubiere, en todo caso, algo que explicar) la existencia de fenómenos sobrenaturales. A largo plazo, esto llevaría a una parálisis total de la actividad de la ciencia, pues, en el momento en el que algo no fuera explicable, se atribuiría su causa a lo sobrenatural y se dejaría de investigar, como muy bien entendió el juez John E. Jones III en el famoso juicio de Dover. Recomiendo aquí hacerse con el artículo titulado Test científico a la teoría del diseño inteligente: la sentencia Kitzmiller et al. vs. el Distrito Escolar de Dover escrito por Vicente Manuel Claramonte Sanz y disponible en la web de la SESBE en el número 2 de la revista eVOLUCIÓN. Allí se puede leer parte de la sentencia, con una argumentación de una claridad y sentido común que dan envidia:

(…) dictaminamos que el diseño inteligente no es ciencia y que no puede ser considerada una teoría científica válida y aceptable, pues ha fracasado en ser difundida en publicaciones contrastadas, en ajustarse a la investigación y la verificación, y en ganar la aceptación de la comunidad científica.

PS.: Para mayor claridad, definitivamente, los párrafos 1 y 2 del anterior artículo corresponden, respectivamente, a Ayala y a Johnson.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

100 comentarios

  • Francisco J. Ayala (un sacerdote católico que apostató en su juventud convirtiéndose en evolucionista y agnóstico) se equivoca gravemente al negar el conflicto entre la ciencia y la religión. ¿Cómo explica él entonces que en la Academia Nacional de Ciencias de EEUU (a la cual pertenece el mismo Ayala) sólo haya un *siete por ciento de creyentes*, especialmente teniendo en cuenta que la población estadounidense es mayoritariamente religiosa?

    La ciencia busca la verdad mediante el contraste de hipótesis, mientras que la religión busca consuelo a través del autoengaño. Es evidente que ambas disciplinas son inconciliables. La ciencia es la antítesis de la religión no sólo en sus métodos sino también en sus resultados.

    A mí la frase de San Agustín citada por Ayala me parece profundamente estúpida y deshonesta. No tiene sentido retorcer la interpretación de las frases de un libro para hacer que armonicen con aquello que la ciencia ha demostrado. Ninguna persona razonable y honrada lee los textos de esa manera. Esa lectura tramposa sólo la hará alguien con prejuicios religiosos, es decir, alguien que sin justificación lógica se empeña en afirmar que un libro determinado es infalible.

    El campo de los valores pertenece a la ética (una rama de la filosofía), no a la religión ni a la ciencia empírica. Lo que pasa es que la ética necesita la información científica para poder llegar a conclusiones éticas correctas. En otras palabras, para saber *cómo hemos de comportarnos* necesitamos tener una imagen fiable de *cómo es el mundo* que nos rodea y esta imagen nos la proporcionan las ciencias empíricas.

    Por cierto, Evolutionibus, ¿podrías decirme si Ayala se proclama agóstico en el libro?

  • “Ayala se proclama agóstico en el libro?”

    Interpretad la palabra “agóstico” como si pusiera agnóstico. 😉

  • Rawandi, yo me inclino por pensar que es más deísta, puesto que no dice que es agnóstico. Pero me puedo equivocar.

  • Un día San Agustín paseaba por la orilla del mar, dándole vueltas en su cabeza a muchas de las doctrinas sobre la realidad de Dios, una de ellas la doctrina de la Trinidad. De repente, alza la vista y ve a un hermoso niño, que está jugando en la arena, a la orilla del mar. Le observa más de cerca y ve que el niño corre hacia el mar, llena el cubo de agua del mar, y vuelve donde estaba antes y vacía el agua en un hoyo. Así el niño lo hace una y otra vez. Hasta que ya San Agustín, sumido en gran curiosidad se acerca al niño y le pregunta: : “Oye, niño, ¿ qué haces ?.” Y el niño le responde: ” Estoy sacando todo el agua del mar y la voy a poner en este hoyo”. Y San Agustín dice: “Pero, eso es imposible”. Y el niño responde: ” Más imposible es tratar de hacer lo que tú estas haciendo: Tratar de comprender en tu mente pequeña el misterio de Dios”.
    (Tomado de la wikipedia)
    Pues es un aviso a navegantes, si te preguntas por qué hace dios subnormales a los niños… subnormales o cualquier otra enfermedad genética, nadie le gustará reconocer que es dios quien manipula los genes. Pero si dios no manipula genes…

  • Leches, pues pensaba que te referias a gente un poco mas conocida….. Y Rawandi tenia razon, y es que me mire las citas muy de pasadita e intentando hacer trampa con las pistas de Juan y Evolutionibus.

    Que me estes citando a Ayala y al tio este que de biologia no tiene ni idea (no ya sobre lo que es la ciencia) en el mismo posting me esta dando hurticaria, la verdad. Esta claro Evolutionibus que tus creencias son distintas a las de Ayala, pero para gente como yo que pensamos de la misma forma que Ayala, ponerles a los dos juntos es asi como mezclar cianuro con melocotones.

  • Cierto, Ana, pero si lees la cita y, mejor, el libro, verás que en muchos aspectos coinciden ambos. Por supuesto que no en lo científico, de lo que Johnson ni se acerca a la educación básica. ¿Cuál es, pues, su estrategia? Colocar una deidad en cada una de las cosas que no entiende o que la ciencia no puede explicar.

    En cuanto a que mis creencias no son las mismas que las de Ayala, se podría matizar. Lo que simplemente reclamo es un poco más de claridad y coherencia. Si admites que un ser sobrenatural lo inicia todo, y que luego la evolución y sus causas trabajan por su cuenta, ¿por qué no admitir que es también esa deidad la que está trabajando y dirigiendo todo el proceso? No le veo a esa argumentación nada de sentido, lo siento.

    Lo que Ayala debería hacer es dejar de lado las cuestiones teológicas, que cada uno las interiorice como pueda, ya que me resulta muy difícil entender esos argumentos pillados casi por los pelos.

    ¿Qué ves que la evolución es un hecho y que no es preciso que las deidades trabajen para ello? Pues muy bien, pero en cuanto se comienza a argumentar, salen ganando ideas al estilo Dawkins y perdiendo, por incongruentes, las del tipo Ayala.

    Saludos.

    PD.: A mi la urticaria me la da la hurticaria con hache. 😉

  • Pues gracias por el apunte ortografico que me habia quedado la duda y es que ya estoy a un nivel que lo escribo y las dos opciones me parecen igual de raras. Por esto es que me viene bien participar y que me corrijan.

    Bueno, Evolutionibus, pero es que ni la existencia ni la no existencia se pueden probar con lo que desde ahi ya empiezas a hablar de hipotesis no cientificas abiertas y de creencias basadas en la vida y experiencias de uno y te marcas tus propias probabilidades sobre que es lo que puede o no puede ser cierto, siempre fuera del pensamiento cientifico. Ya lo he dicho antes tambien, ni el ser creyente ni el ser ateo se desprenden de la practica cientifica, aunque se ha argumentado con mucho acierto, debo admitir, que si de su filosofia.

  • “Ni el ser creyente ni el ser ateo se desprenden de la practica cientifica” … me gusta la frase.

    Insisto en que si pretendes justificar la deidad en el principio de todo, nada impide que otro la ponga dirigiendo el proceso. Creo yo.

    Y confieso, ha sido duro tragar el libro de Johnson. ¡Y pensar que mucha gente vive de leer libros ajenos cuyo contenido no comparte en absoluto … !

  • Evolutionibus, ten por seguro que Ayala no es deísta sino agnóstico (así lo ha manifestado en entrevistas). Me parece sospechoso que Ayala oculte su agnosticismo a los lectores de su libro. Tal ocultamiento parece una estrategia para no disgustar a los creyentes, pero tiene el inconveniente de que estos últimos pueden tomarlo como un engaño cuando se enteren de que no es creyente.

    Ana, dices que piensas como Ayala. ¿Significa eso que eres agnóstica como él?

    Por otro lado, no se puede separar la filosofía de la ciencia y la práctica de la ciencia, ya que la primera determina la segunda. Prueba de ello es lo que mencioné en mi primer comentario: en la Academia Nacional de Ciencias de EEUU (a la cual pertenece el mismo Ayala) sólo hay un *siete por ciento de creyentes*, a pesar de que la población estadounidense es mayoritariamente religiosa.

    La ciencia y la religión son inconciliables. Por eso desde que los científicos viven en sociedades democráticas se proclaman mayoritariamente incrédulos.

  • Pues yo tenía entendido que Ayala es creyente. Ahora bien, se puede ser creyente “por dentro” y mantener una postura agnóstica ante los demás.

  • A mí el libro de Johnson “Proceso a Darwin” no me gustó nada. Ni siquiera hace una buena recopilación de argumentos contra la teoría sintética.
    Comprendo que te costase trabajo leerlo 😀

  • Fredy, es que es una auténtica peste, un libelo, un insulto al mundo y a la inteligencia, una especie de manual para no pensar. Eso es lo que me pareció.

    Lo curioso, es que el tal Johnson es un tipo bastante bien considerado dentro de círculos científicos moderados. Él sabe desmarcarse muy bien de los ultracreacionistas para no levantar sospechas.

    Paleofreak, yo entendí que era deísta, aunque no lo decía explicitamente. No es el primer libro que leo de él y es, por supuesto y sin duda, un biólogo evolucionista (no sé quién soy yo para quererlo juzgar), pero, insisto, no me parece suficientemente claro a este respecto. Su intención puede ser la de escribir un libro dirigido a evolucionistas con conflictos religiosos internos y que les pueda servir como argumentación para evitar dichos conflictos.

  • ¿Ah sí? Yo tenía entendido que las posturas ultraconservadoras de Johnson eran bien conocidas, y que no ha hecho mucho por desmarcarse de círculos más ‘moderados’.
    Sin embargo, el libro de Behe ‘La caja negra de Darwin’ sí me gustó.
    ¿Por cierto, lo has leído? Ahora ha sacado otro (The Edge of Evolution: The Search for the Limits of Darwinism). He visto varias reviews, y las respuestas de Behe en su defensa me han gustado, aunque hasta que no lo lea no tendré una idea más exacta del asunto 🙂

  • Fredy, me temo que la cosa irá por el mismo sitio: complejidad irreducible y tal. Te prometo que a ese no le voy a entrar. Ni de coña.

    Y, sin ánimo de polemizar, para esta gente no es “argumentos contra la teoría sintética” sino “argumentos contra la evolución”.

  • ¿Que Johnson está bien considerado en científicos moderados?
    Pero si es una bestia parda, absolutamente deshonesto en los debates, que emplea las peores trampas creacionistas. Y un tipo considerado además peligroso por su militancia contra el VIH como causa del sida.

  • Pues no estoy de acuerdo en que la filosofía de la ciencia determine la práctica de la ciencia. Ni los verificacionistas del círculo de Viena, ni el falsacionismo popperiano, ni las ideas de Kuhn, Feyerabend o los programas fuerte o débil de la sociología de la ciencia sirven como mucho a la hora de guiar experimentos, el día en que consigan ponerse de acuerdo.

    Respecto a los científicos y la fe, habré tenido mala suerte pero varios de mis profesores que realizaban investigación básica (o aplicada) pertenecían al Opus Dei, uno tenía una foto de Krishnamurti en el espejo retrovisor y esto tampoco es nuevo ni extraño si se separa descubrimiento y justificación.

  • Paleofreak, moderado no tanto … por ejemplo, Steven Weinberg dice que “es el más respetable crítico académico de la evolución” (cita del libro reseñado). Disculpas por la exageración.
    ¿Krishnamurti?

  • Sí, el famoso filósofo, gurú, pensador, santón o lo que sea.

  • joer, pues si Johnson es el más respetable, cómo serán los demás.

  • No, Rawandi, la practica cientifica no se desprende de la filosofia de la ciencia, sino que esta derivo de la practica cientifica en algunos circulos, aunque en otros circulos se defendio esta ultima de manera paralela con la primera. Yo defiendo la honestidad y rigurosidad intelectual de quienes creen que ambas no estan NECESARIAMENTE connectadas, sino que relacionadas, como ya lo he indicado. Hay otra mucha gente que no esta de acuerdo conmigo, obviamente.

  • Assarhaddón y Ana, olvidáos de la “filosofía de la ciencia” (utilicé esa expresión porque no entendí bien a qué se refería Ana cuando en el nº7 hablaba de “su filosofía”). Lo que quise decir es que todo científico está obligado a aplicar el método científico (=observación + razón) y este método contradice radicalmente las afirmaciones de las distintas religiones (cuyos representantes, por cierto, predican que dudar de la palabra de Dios es pecado). El método científico lleva directamente a la incredulidad religiosa. Por eso los científicos son mayoritariamente descreídos incluso en un país tan religioso como EEUU.

    PaleoFreak, voy a ver si encuentro algo sobre el agnosticismo de Ayala. Pero recuerdo perfectamente haber leído hace unos años una entrevista en la que Ayala contaba cómo, tras instalarse en EEUU, colgó los hábitos de sacerdote y perdió la fe. Según él, su apostasía no fue una consecuencia de sus estudios darwinianos sino que lo achacaba a la impresión que le produjeron los escritos de algunos filósofos existencialistas.

  • Oiga, pues esa misma anécdota de Ayala la recuerdo ahora. Me la contó una profesora de Genética en la facultad que trabajó con él.

  • Pues estas en un error Rawandi. El metodo cientifico no es observacion y razon. El metodo cientifico, es eso, un metodo en el que se han definido las condiciones de uso. Estas condiciones delimitan que preguntas son cientificas y que preguntas no lo son, pero en ningun momento este metodo delimita lo que tu quieres indicar. Ya he utilizado esta analogia anteriormente. La practica del yoga no determinada la afiliacion espiritual y religiosa de nadie y la afiliacion de la mayoria de los practicantes NO DICTAMINA cual deberia ser la afiliacion del 100% de los practicantes. Ambas estan conectadas por razones historico-culturales pero pueden ser perfectamente disociadas. Insisto, un metodo solo dictamina las condiciones de uso, las ramificaciones filosoficas que resultan del mismo no son parte ni integral ni unica de la practica en si.

  • Ayala es un gran biólogo, fue presidente de la American Asociación for the Advancement of Science, es un darwinista moderado de los que cree que la ciencia y religión son compatibles y pertenecen a ámbitos distintos, critica a Dawkins y a todos los que niegan esa compatibilidad, pero miente inmoderadamente desde la primera frase del prólogo.
    Estas mentiras no se reducen a los típicos trucos del trilero darwinista que confunde el hecho de la evolución con la teoría darwinista como si fuesen algo único y común o a calificar a los organismos primigenios como relativamente sencillos (se refiere a seres celulares con sus decenas de miles de enzimas), no, me refiero a datos contrastables, que simplemente falsifica para mejor defender sus tesis. Afirma que que los vertebrados aparecen hace 400 millones de años o que la fauna de Ediacara es de unos 700 millones. Es imposible que un biólogo evolucionista desconozca la falsedad de estos datos, comprendo que les sean muy incómodos los vertebrados de la Explosión Cámbrica y que los ignore, pero esas mentiras tan fácilmente comprobables dichas por un prestigioso y moderado biólogo nos muestra la verdad: si Darwin ha muerto, todo está permitido.
    Ayala llega hasta el fondo de la ignominia cuando hablando del diseño inteligente y el problema evolutivo de la coagulación sanguínea deja caer que Behe probablemente no conoce los trabajos de Doolittle, cuando este es citado de forma reiterada y elogiosa en el libro de Behe por su frustrado intento de explicar de algún modo el proceso evolutivo de la coagulación. Es posible que Ayala no haya leído Behe para hacer su crítica, pero vistos los antecedentes, la hipótesis más parsimoniosa es que Ayala es embustero compulsivo.

  • No, si al final voy a tener que leer a Behe …

  • A mí me gustó el libro, sobre todo porque creo que los problemas a los que hace referencia son cruciales para entender el mecanismo evolutivo.
    Es decir, cuando podamos responder sin ambigüedades a las dificultades expuestas por Behe, habremos comprendido al 99% cómo funciona la evolución 🙂

  • Ya, pero invertir 20 eurazos en eso … puf. Llámalo prejuicio, pero también lo es no querer leer el “Teletransporte mental y la relajación juiciosa”, por ejemplo. 😉

  • Hola:

    Aqui va el consejo gratuito del dia :

    No te gastes los 20 euros en un libro de Behe ni el tiempo que te llevaria el leerlo que mejores cosas tienes que hacer con tu vida, como veo que ya indicas en tu comentario anterior. Le vi en una entrevista con un biologo evolutivo y demostro no tener ni pajolera idea de lo que estaba hablando, y te estoy hablando de conceptos basicos de primero de carrera. Vamos que tu blog le da al tio ese mil vueltas. No hace falta refutar las estupideces de todo el mundo simplemente porque se hayan hecho famosillos y aparezcan en libros o en el programa cotilla de television de turno.

  • “Tu blog le da al tio ese mil vueltas”. Esto merece un post aparte. Gracias Ana, pero no lo merezco, aunque sí que sabremos todos bastante más que el Behe.

  • Ana, toda definición sensata del método científico tiene que incluir por fuerza los conceptos de razón y observación, pues la ciencia es una empresa racional basada en la observación. El método científico es naturalista y lo lógico es que quienes lo aplican terminen por adoptar una visión del mundo también naturalista, es decir, una cosmovisión que excluye lo sobrenatural. Curiosamente, esto es lo que ocurre en la comunidad científica, ya que en ella la coherencia hace que predomine la incredulidad religiosa. Dicho de otro modo: sólo una minoría de los científicos practica la disociación esquizofrénica de tener a la vez convicciones naturalistas y sobrenaturalistas.

    Paco, los creacionistas sois unos exagerados. Acabo de mirar al azar en la web y no me parece que las fechas que da Ayala sean tan claramente erróneas como para que le acuses de mentir.

  • PaleoFreak y Evolutionibus,

    una conversación entre Ana Barahona y Francisco J. Ayala salió publicada en la revista *Arbor* (septiembre de 2000). Barahona, dando por sentado que su interlocutor creía en Dios, le espetó: “tú eres creyente”. La respuesta de Ayala, que en ese momento debía de tener la guardia baja, es hilarante por su transparencia: “normalmente no contesto directamente por razones que tienen que ver con las controversias de los creacionistas porque no quiero que me puedan citar y decir ‘este señor claro, es un ateo por eso testifica aquí’.”

    Es como si Bart Simpson, habiendo estrellado el coche de Homer, le dijese: “¿Que si he estrellado tu coche? Mira, no voy a dar una respuesta clara a esa pregunta porque no quiero que te me lances al cuello…” 🙂

    Por tanto, Ayala es no sólo descreído sino también ateo, aunque habitualmente lo oculta porque piensa que llevar la etiqueta de ateísta le perjudicaría a la hora de testificar como biólogo evolutivo ante jurados yanquis que por simple estadística van a estar saturados de cristianos fundamentalistas.

    El ateísmo de Ayala resulta atípico, ya que aparenta no ver conflicto alguno entre la ciencia y la religión, pero es ateísmo al fin y al cabo.

  • Francamente Rawandi si piensas que el descreimiento o abandono de la religión por parte de científicos es una especie de “deformación profesional” al no soportar las aporías de la religión, creo que pecas de exceso de optimismo.
    Personalmente me da igual que digan que una ecuación matemática se la reveló una diosa en un sueño, mientras que a la hora de justificarla sólo aparezcan una serie de pasos secuenciales, lógicos y relacionados entre sí etc. etc.
    También me molestaría que utilizasen su prestigio científico para hacer comulgar con ruedas de molino: “ese científico tan importante cree en la diosa Pakita, por algo será”.
    Por lo demás ni creo que sean especialmente esquizofrénicos los creyentes cristianos, judíos, islámicos etc. que hacen ciencia.
    Y te lo digo como pragmático y descreído.

  • Hola Rawandi:

    No estamos hablando de lo que a ti te parece que el metodo cientifico deberia de ser e incluir, sino de lo que es. Siento que este no te parezca ser lo suficientement amplio en filosofia, pero nadie coherente va por la vida piediendo que el baloncesto incluya las reglas del futbol porque a uno le apetece, simplemente te investas tu propio juego y a ver quien se junta a jugarlo. Fijate que la redefinicion de la ciencia y del metodo cientifico es precisamente la estrategia central del movimiento del Diseño Inteligente. Y aquellos de nosotros que defendemos la practica cientifica hemos dicho claramente lo que basicamente te acabo de decir antes, no intentes jugar al baloncesto con otras reglas y continuar llamandolo baloncesto.

  • Exactamente, la redefinición de ciencia que piden los partidarios del ID es, sin ambigüedades, que cuando algún fenómeno no puede ser explicado o estudiado siguiendo el método científico, pues ponemos un Ser y arreglado.

  • Escrito por Rawandi.
    Paco, los creacionistas sois unos exagerados. Acabo de mirar al azar en la web y no me parece que las fechas que da Ayala sean tan claramente erróneas como para que le acuses de mentir.
    —————————
    ¿Tienes que mirar en la web para confirmar las mentiras de Ayala? Visto el nivel del público al que se dirige y sobre todo la inquebrantable fe de ese público, se entiende la desvergüenza de Ayala. Hay otras muchas mentiras en el libro, también errores, solo me refiero a falsedades cuando me consta que Ayala no puede desconocer los datos.
    Yo si leo a los darwinistas más furibundos, cada día disfruto más viendo los niveles que alcanzan.
    El pobre Dawkins está abandonando la biología evolutiva para refugiarse en la teodicea, no tenía otra salida.
    Saludos.

  • Assarhaddón, consideras “excesivamente optimista” mi explicación de la incredulidad predominante entre los científicos, pero no ofreces ningún argumento que justifique tu afirmación ni aportas ninguna explicación alternativa. Por cierto, a mí también me trae al fresco de dónde vengan las ideas mientras acaben pasando por el aro del método científico. En cuanto al adjetivo “esquizofrénico”, lo usé metafóricamente para referirme a la incoherencia de quienes mezclan el naturalismo con el sobrenaturalismo. Los científicos creyentes no son necesariamente esquizofrénicos en sentido médico, del mismo modo que tampoco lo son los amantes maridos que golpean sistemáticamente a sus esposas. Pero en ambos casos hay una incoherencia flagrante.

    Ana, de momento tú no has dicho *nada concreto* acerca del método científico. Solo has estado mareando la perdiz.

  • Escrito por Evo
    Exactamente, la redefinición de ciencia que piden los partidarios del ID es, sin ambigüedades, que cuando algún fenómeno no puede ser explicado o estudiado siguiendo el método científico, pues ponemos un Ser y arreglado.
    ——————————————————————————–
    No es exactamente así, sino que vista la complejidad de la vida, el ritmo evolutivo y la aparición de enormes bloques de información genética sustantiva previa a la evolución, la evolución por pérdida y el ominoso silencio de los darwinistas sobre estos problemas cruciales, señalamos que actualmente es posible investigar y dilucidar si la vida es producto del azar y la necesidad o existe algún tipo de inteligencia detrás ( el azar también tiene sus reglas y es posible detectarlas). El darwinismo confundiendo una filosofía materialista previa con los criterios de demarcación científica, cuando por otra parte son muy relajados para aplicar esos mismos criterios a su filosofía seudocientífica están muy nerviosos ante lo que se avecina con el avance del conocimiento científico y repiten sus mantras, intentan ridiculizar a los adversarios y no salen de su confusión. Las mentiras de un personaje tan respetable como Ayala o el paso a los estudios teológicos de Dawkins solo son síntomas del estado de la situación. Unos síntomas muy divertidos y alentadores , por otra parte.

  • Rawandi:

    De marear a la perdiz nada. Si no sabes lo que es el metodo cientifico haber avisado, que te lo describimos, pero esta en cualquier libro de ciencia de bachiller o te lo miras en la wiki. Ante todo y sobretodo es un proceso empirico, es decir, de observacion y consiguiente testado de premisas. Es un proceso activo en el que los datos y las tecnicas experimentales delimitan el area que la ciencia puede abarcar, y no requiere de ninguna afililiacion filosofica para su practica.

    Paco:

    O no tienes ni idea de lo que dices, o estan soltando una sarta de estupideces a proposito. Yo me declino por la primera opcion. Si te hace falta un creador para explicar el proceso evolutivo, entonces deja la ciencia a un lado y hazlo por creencia y por las “verdades” reveladas en los textos sagrados, hombre. Si eres un hombre de fe, esto te deberia de ser suficiente. No hay necesidad de recurrir a trampas como el intento de la redefinicion de la ciencia para dar credibilidad a tus ideas, porque lo unico que esto demuestra es que estas por el lado de los que en verdad, asi como que no se lo creen.

  • Rawandi, ni pretendo convencer a nadie ni creo que tengas razón. Por ejemplo el caso de Gould criado en una familia judía y que ni siquiera recibió su bar mitzvah y que escribió un libro pretendiendo que ciencia y religión no se contradicen (libro que no me gustó). El desapego o la inferencia por la religión suele ocurrir en la adolescencia o al inicio de la edad adulta. Naturalmente intervienen muchas causas y los científicos aquí son iguales que el resto.
    Si una persona practica su religión y a la vez es científico no suele tener ninguna dificultad en reconciliar ambas porque la religión le satisface necesidades psicológicas profundas que al menos habrás observado que tienen otros.
    Naturalmente no pretendo dictar cátedra con ésto, se trata de lo que he podido ver y un poco de sentido común.

  • Paco, me parece que estás utilizando una terminología que te delata. Esto de “aparición de enormes bloques de información genética sustantiva previa a la evolución”, ¿que rayos es?

    Yo no sé individuo por individuo, qué darwinista ridiculiza a sus adversarios, pero si sé que eso no es un argumento científico. ¿Qué la selección natural no es lo único? Adelante, demostrémoslo, yo seré el primero en aceptarlo, pero meter un SER con calzador cuando algo no encaja … entraríamos en discusiones teológicas que no son sino un callejón sin salida y nada provechosas desde el punto de vista explicativo.

    ¿Filosofía pseudocientífica? Ilústranos, por favor, sobre lo que sería la filosofía científica de la evolución. Gracias.

  • Ana

    No muestras la capacidad analítica propia del buen científico estableciendo esas opciones y “declinandote” por la primera. No ves que es posible que no tenga ni idea y al mismo tiempo esté soltando estupideces a propósito y pueden existir otras opciones. No me hace falta ningún creador solo explicaciones racionales, las trampas y las redefiniciones de la ciencia de la que tienes ante tus narices no las ves, deberías repasar un poco a Popper si es que alguna vez lo has leído, lo más probable es que solo lo conozcas a través de algún refrito realizado por alguno de tus maestros.
    No dudo de tus conocimientos biológicos, pero vista tu respuesta , sí de tu capacidad de raciocinio y análisis: quod natura non dat Salamanca non prestat.

    Evo:
    Sí me delata mi terminología. No meto a ningún SER con calzador, me encuentro una inteligencia observando los datos empíricos, el calzador se utiliza más bien por vuestro lado para adaptar los hechos a una teoría que como expuso Von Berallanfy: No me interesa la sociologia. En cuanto a la frase “aparición de enormes bloques de información genética sustantiva previa a la evolución”, se podría decir mejor en palabras de Gould refiriéndose a la evolución de los genes hox: “la principal pauta de cambio no ha sido la adición, sino la eliminación de genes” o “Uno empieza con todo lo que puede tener y va restando a partir de ahí”. Creo que es difícil conjugar estos hechos con la teoría.
    No pretendo ilustraros aunque lo pidas por favor, lo veo una tarea ímproba con muy dudoso resultado y no tengo afán proselitista.
    Todo esto comenzó al señalar algunas mentiras del libro de Ayala, solo esperaba alguna respuesta que explicara estas falsedades, pero como en tantas cuestiones, no hay respuesta.

  • Paco, pero es que, a estas alturas, aún no has especificado qué mentiras son las de Ayala que, por cierto, no es primo mío, o sea, que no tengo mayor interés en defender más allá de lo estrictamente científico.

    Y me gustaría que moderaras un poco tu dialéctica, por favor.

  • No me falta habilidad analitica. Vivo de ello, no como otros. La dicotomia la habia establecido para no asumir lo peor, es decir que eres ignorante Y aun sabiendolo vas por la vida soltando estupideces a proposito, pero gracias por la aclaracion de que ambas opciones son posible y en este caso aplicables.

    Y me vienes ahora con Popper, por favor.

  • Ana, parece que me estás llevando la contraria sin haber leído mis comentarios. Tienes razón cuando dices que el método científico es un proceso “de observación y consiguiente testado de premisas”, pero eso ya lo había explicado yo en mis mensajes anteriores: en el nº1 dije que “la ciencia busca la verdad mediante el contraste de hipótesis” y en el nº21 definí el método científico como “observación + razón”.

    Tu afirmación de que el método científico “no requiere de ninguna afililiacion filosofica para su practica” es tan ambigua que resulta capciosa. En realidad, el método científico es naturalista y por tanto exige que los científicos acepten las premisas naturalistas al menos *mientras* están investigando; por supuesto, en el resto de su vida cotidiana pueden rechazar el naturalismo y hasta creer en las hadas del bosque, si les apetece. Precisamente el error de los científicos partidarios del DI estriba en que introducen sus creencias sobrenaturalistas en el laboratorio, en vez de dejarlas colgadas momentáneamente del perchero.

    Assarhaddón, la obra de Gould está llena de afirmaciones que chocan frontalmente con las religiones “reveladas”. Por tanto, Gould no podía ser sino incrédulo. El hecho de que los científicos sean mayoritariamente descreídos en países cuyas poblaciones son mayoritariamente creyentes basta para demostrar que hay una clara diferencia entre los científicos y el resto de la población.

  • “hay una clara diferencia entre los científicos y el resto de la población”
    Rawandi, si deseas pensar eso a mi me parece estupendo.
    Por supuesto que Gould es un incrédulo, pero lo era su familia judía en la que se formó y de la cual no recibió formación religiosa. Por tanto era incrédulo antes de ser científico, que es lo que le pasa a la mayoría de las personas. No vas a esperar a tener 25-35 años para decidir si la religión te parece absurda.
    En lo demás, plantéalo al revés ¿y si fueran las personas inteligentes y descreídas las que prefirieran las carreras científicas?
    Por lo demás, esto no da más de sí. Presentarte un ex-profesor que investiga propiedades termodinámicas de mezclas de fluidos y que es del Opus es una experiencia que también encontrarás (no sé tu edad, pareces joven). Por otro lado me encanta lo que escribe Steven Weinberg.
    http://personales.ya.com/casanchi/ref/disenado01.htm
    “Yo estoy a favor de un diálogo entre la ciencia y la religión, pero no un diálogo constructivo. Uno de los grandes logros de la ciencia ha sido, si no hacer imposible que las personas inteligentes sean religiosas, al menos hacer posible que ellas no tengan que ser religiosas. No debemos retroceder de este objetivo alcanzado.”
    Saludos

  • “¿y si fueran las personas inteligentes y descreídas las que prefirieran las carreras científicas?”

    Significaría que las personas que por temperamento son más *naturalistas* (o sea, más racionalistas y refractarias a comulgar con las explicaciones religiosas sobrenaturales) están más predispuestas que el resto de la gente a escoger una profesión que requiere someterse al método *naturalista* de la ciencia. Lo cual confirmaría evidentemente la tesis que he venido sosteniendo desde el principio: dada la oposición entre la ciencia y la religión, lo más coherente para un científico es ser incrédulo.

    Los científicos que conoces del Opus Dei constituyen lo que se denomina “evidencia anecdótica”. Su existencia solo sería relevante si yo hubiera defendido que no hay *ningún científico creyente*. Pero lo que yo he sostenido desde mi primer comentario es que en la comundidad científica los creyentes son una minoría, no que no existan.

    Me alegra que coincidas con Weinberg. Veo que por aquí todos, salvo Ana, rechazamos la absurda visión gouldiana de la ciencia y la religión como “magisterios no superpuestos”.

  • No Rawandi, no.
    No confirmo tu tesis ni nada por el estilo. Te he dicho de forma un poco disimulada que has confundido causa y efecto. No es la deformación profesional (que también supuestamente tendría un electricista que no puede confiar a lo sobrenatural en su trabajo) la que vuelve indiferente a la religión a un científico.

    La afirmación de Weinberg me gusta porque asegura que la ciencia no hace imposible que las personas sean religiosas, lo cual encaja con la experiencia que he podido observar de científicos que practican una religión sin volverse esquizofrénicos.
    Sobre Ana te aconsejaría que no realices afirmaciones gratuitas, la “conozco” desde hace tiempo y ella vive en carne propia todos estos asuntos sobre los que teorizamos. Tiene bastante que enseñar sobre “ciencia real” y personas reales, no esas cosas que se inventa Dawkins.

    Y sí, en lo de Gould parece que coincidimos.
    Saludos

  • Assarhaddón, yo no he confundido causa y efecto. Me temo que no has entendido aún cuál es mi tesis. Te la repito: el método naturalista de la ciencia (observación + razón) conduce directamente a una cosmovisión incrédula y por eso la mayor parte de la comunidad científica es incrédula. Pero una persona puede aplicar el método científico *sin necesidad de desempeñar una profesión científica*. Ese el precisamente el caso de Gould y de muchos otros que ya eran incrédulos antes de hacerse científicos, es decir, que antes de ser científicos ya se habían aficionado a pensar apoyándose en la razón y la observación.

    A mí la frase de Weinberg me gusta porque contradice radicalmente la absurda visión gouldiana de la ciencia y la religión como “magisterios no superpuestos”. En cuanto a Ana, lo único que he dicho de ella es que comparte la absurda visión gouldiana de la ciencia y la religión como “magisterios no superpuestos”. Dudo mucho que mi afirmación sobre Ana sea incorrecta, pero estoy dispuesto a rectificar en caso necesario.

  • De acuerdo Rawandi, de acuerdo. No confundes efecto y causa cuando dices que el método naturalista de la ciencia conduce a la incredulidad a los científicos, cuando parece que eran los incrédulos los que eligen esas profesiones (y añadiría que personas más bien idealistas y poco pragmáticas).
    Los padres de Gould no le dieron formación religiosa, por eso no recibió su bar mitzvah a los 13 años, luego no encontró motivos para seguir con la religión. Atribuirlo a la razón y observación me parece un exceso de optimismo (y simplificación).
    Otro detalle: da igual lo que crean o dejen de creer la mayoría de los científicos, eso se parece a un argumento de autoridad. Si Dawkins es ateo practicante una ex-profesora mía investigaba transferencia de calor y era del Opus y el método naturalista no la volvía incrédula (porque nunca lo fue que yo sepa).
    Esto no da mucho más de sí.

  • Hola Rawandi:

    Si, estoy de acuerdo con Gould y con Ayala en que ambas practicas humanas, la religion y ciencia en gran parte son magisterios separados y no creo que una tenga que me meter los dedos en la otra. En cuanto a su compatibilidad, es cuestion de la base teologica que elijas en tus creencias religiosas.

    No estoy de acuerdo en tu afirmacion sobre la filosofia que parece que tu adjudicas al metodo cientifico. No solo no estoy de acuerdo, sino que creo que estas en un error, pero como indicas no parecemos entendernos, porque yo lo veo claro y creo que lo explicado bien y no pareces captarlo y al reves, segun parece.

    No hay cientifico alguno que como tal pueda defender el Diseño Inteligente, ya que este se presenta como una teoria cientifica, cuando en realidad su admision como tal, requeriria de la redefinicion de la misma, pero esto tambien es ya mucho repetirme.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.