Esquizofrenia y selección

Vincent van Gogh, John Nash y Syd Barrett tienen algo en común: la esquizofrenia, un trastorno mental relativamente frecuente, que afecta a alrededor de un 1% de las poblaciones humanas. Sospecho que lo son también los personajes centrales de las películas El maquinista y Trece campanadas.

Starry Night by Vincent van Gogh painted 1889.

No sólo afecta a la salud psicológica del individuo, sino a su posibilidad de reproducción. Sin embargo, la alta frecuencia de los alelos relacionados con este trastorno no se explicarían desde un punto de vista selectivo, a no ser que la esquizofrenia proveyera, de forma colateral, de algún tipo de ventaja.

Esto es lo que se han propuesto averiguar Bernard Crespi y Kyle Summers en un trabajo publicado en Proceedings of the Royal Society B. Centrándose en setenta y seis variantes alélicas relacionadas con esta afección, y comparándolas con otros alelos relacionados con diversos procesos mentales. Concluyeron que veintiocho de los primeros han sido recientemente seleccionados en poblaciones caucásicas, asiáticas y africanas.

Pero ¿qué es lo que ha dado lugar como “efecto secundario” a la esquizofrenia? Las hipótesis al respecto apuntan a que es una desafortunada consecuencia del desarrollo de las habilidades lingüísticas, expresivas y creativas durante la evolución humana. Sería un efecto parecido al paradigmático de la relación entre resistencia a la malaria y la anemia falciforme en algunas poblaciones africanas.

Crespi apunta:

Se puede pensar en la esquizofrenia como un precio que se ha de pagar por todas las habilidades cognitivas y lingüísticas que tenemos los seres humanos: muchos de los alelos aisladamente tienen un efecto positivo, pero, en conjunto, son perjudiciales.

Más información:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...