Nature y Science: no tan cool, parte 2: el problema de las revistas científicas españolas

El profesor Aréchaga se ha molestado en leer la anterior historia de esta bitácora, algo que nos honra a todos, a buen seguro. Bien diferente de aquel triste episodio que algunos recordaréis (y, sino, refrescad la memoria).

De paso, me envía un interesante artículo, que pone a disposición de todos nosotros, titulado Revistas científicas españolas: dónde estamos y hacia dónde podríamos ir, escrito por él mismo.

Sin entrar en detalles (para ello leamos todos el documento) achaca el problema de las publicaciones españolas en ciencia a tres culpables. A saber:

  1. Científicos y comisiones de expertos más pendientes del “impact factor” que de la calidad de su publicación. En esencia, según Aréchaga, al científico no se le mide por la calidad de sus aportaciones, sino por el numerito que indique el factor de impacto.
  2. Bibliotecarios, que dedican casi todo el dinero de que disponen a financiar grandes corporaciones editoriales. El Estado y las empresas invierten y financian a científicos españoles, y estos publican en revistas extranjeras, con lo que gran parte de la inversión no reporta beneficio alguno (no hay retorno de la inversión en ciencia y tecnología, según sus palabras).
  3. Sociedades científicas, que no se molestan en crear sus propias revistas ni en publicar en las ya existentes en España. Como ejemplo, Aréchaga propone la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular, que con los miles de miembros de que dispone, aún no publica una revista decente (aunque en su web observo que hay algo en proyecto).

El artículo, a mi entender, puede pecar de excesivamente localista en un mundo, como el nuestro (y más el científico) ya globalizado, pero posee argumentos de peso que le dan la razón en muchos puntos.

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5 comentarios

  • Si el pan del próximo año depende de ese “numerito”, ¿quién puede obviarlo? Menos hipocresía, que no todos los investigadores somos “profesores” con sueldo y puesto fijo. Yo desde luego voy a maximizar mi esfuerzo investigador, y si puedo publicar el mismo artículo con impacto 10 no lo voy a hacer con 7.

  • Con lo caro que está el papel, hoy en día, y con lo fácil que es llegar a todo el mundo mediante internet, aparte de que publicar es gratis, no entiendo cómo todas las sociedades científicas no lo hacen. Internet nació para eso, para que los científicos pudiesen compartir información. Vamos, que todos sabemos que no se les paga a quienes publican, sino que a veces incluso tienen que pagar los que publican. también sabemos que a los pares que revisan los artículos tampoco les pagan, así que es todo gratis, es un negocio redondo de las grandes publicaciones mundiales. Los locales deberíamos hacer eso que digo, dar los artículos gratis en internet, y así sería mucho más sencillo intercambiar información entre científicos, y realizar la divulgación también, que es muy importante, ya que gracias a la divulgación es que la gente “común” acepta que se gaste mucho dinero en investigaciones científicas.

  • Sr. Yo, ¿y por qué no intentar que ese impacto 7 pase a ser 10? Quizá no sea tan difícil.

  • En efecto, don Juan ha leido el post y los comentarios pero no los contesta sino que nos remite a leer otro artículo que no es el que comentábamos. Lo siento pero al menos mis críticas siguen ahí sin haber sido rebatidas.

  • Por cierto que lo de “creo que quizás algunos no habéis captado muy bien el mensaje” me suena raro. Creo que hemos captado el mensaje perfectamente pero, simplemente, algunos no estamos de acuerdo.

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