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Una nueva visión del origen de la humanidad o de lo que no debe ser la radio pública

“… me he pasado toda la vida investigando los orígenes de la humanidad.”

… dice el personaje protagonista de la entrevista que vamos a contar.

El locutor nos cuenta que hoy se va a relatar un diferente origen de la humanidad, trasladándole al investigador entrevistado la pregunta “¿Puede ser una fantasía o hay pruebas?”. La respuesta, es que si se analizan todos los textos antiguos y los hallazgos arqueológicos hay que preguntarse si la ciencia oficial y la arqueología oficial están siendo justas porque hay muchísimos descubrimientos que no salen a la luz, y son muchos  los investigadores que piensan que hay una “verdadera conspiración sobre los orígenes de la humanidad“.

El locutor, muy sagaz, le espeta: “¿nos están engañando acerca de sus orígenes?“, a lo que el investigador contesta: “Absolutamente y además de una forma bastante sucia. Cuando ves investigadores independientes desligados de las versiones oficialistas y que te dicen que el ser humano no tiene nada que ver con el darwinismo, esta teoría de la evolución que no se sostiene por ningún lado, y que hay pruebas de que hemos sido confeccionados por una inteligencia bastante elevada.

Luego sale una señora, con voz muy terrorífica y al mismo tiempo desconcertante,  contando un capítulo de una mala peli de ciencia ficción que, aparentemente, es auténtica y se toman en serio (creo que hay música de fondo). Que si Annunakis extraterrestres, que si los sumerios se flipaban con él, que vinieron del Planeta X (que tiene otros nombres, pero la “X” es más misteriosa) … Los tipos querían el oro terrestre para llevárselo a su planeta (no me creo que esté escribiendo esto) y así reflejar la luz del sol (supongo que se refieren a su sol). Entonces, un sindicato organizó una huelga de mineros (los mineros eran extraterrestres, claro) y fue cuando empezaron a hacer experimentos genéticos con los primates y de allí salieron los humanos, mucho más sumisos y menos reivindicativos, que acabaron siendo mineros, agricultores y contruyeron templos y todo sin quejarse (esto ocurre hace unos 400.000 años).

El locutor ya está rendido a la historia, ya no cuestiona (nunca lo hizo, de hecho, porque tener un programa así ya lo explica todo), y dice “curioso que todo haya empezado entre los ríos Eufrates y Tigris“, dando por buena la historia. El que sí cuestiona la historia es el investigador: los seres extraterrestres sí que estuvieron aquí, pero no era por el oro ni venían del planeta X, sino quizá de Venus. Los extraterrestres estaban flipados con la Tierra, porque entre el Eufrates y el Tigris había 25 puertas estelares que servía a ET, perdón, a los Annunakis, ya que ellos las aprovechaban para viajar por el espacio. Y es que la historia que contó la señora con voz terrorífica está falseada.

Los extraterrestres tendrían hasta bancos de genes, hicieron experimentos con los humanos y, según el investigador, creaban muchas razas y mezclas, hasta que llegado un momento que crea una raza especial cuya misiones eran especialmente complicadas. Esta superraza se rebela y entonces crean otras razas, incluso a nosotros que nos crean mezclándonos con los neandertales. Luego hay otros tipos de 4 metros ¡y medio! de altura, con poderes telepáticos y “cuerpos semietéricos” (¿transparentes?). En fin, que mezclando ADN de estos supermachos, de neandertales y de seres reptilianos salimos nosotros.

El ser humano, de este modo, es utilizado como un esclavo y aprovechan de él su energía alimentándose de ella. El investigador sentencia “esta es la base para entender toda la historia humana“. Y punto.

Y ahora la señora otra vez con otra terrorífica historia sobre los reptilianos, que no es sino la serpiente de la Biblia. Que mala. El caso, es que serpientes las hay en todos lados, y aquí es donde aparecen los mayas, que tienen sus serpientes sabias, y mil y una tribus más, todas ellas con su mascota serpiente. Como todas tienen serpientes como mitos, significa que las serpientes vinieron del espacio, una conclusión lógica.

El investigador cuela aquí los dragones medievales y dice que serpientes, dragones, etc., son descripciones de distintas especies de esos seres extraterrestres. “Ya me di cuenta de que había una serie de rasgos que me llevaban al tema reptiliano” dice (él es el elegido), al tiempo que desvela que eran seres metamórficos, palabra que el locutor desconoce y le pregunta, dando oportunidad al investigador de mostrar su valía como divulgador de la auténtica historia.

En Perú, por lo visto, hay cráneos muy enormes que pueden ser de híbrido de Annunakis, “cuidado“, que no hay que creerse todo y  no tienen que ser exactamente Annunakis (es la advertencia de nuestro investigador). En fin, la Tierra es un planeta cárcel y los extraterrestres han dirigido todo el cotarro desde el principio. No tenemos nada que hacer. De hecho, ha habido rivalidad entre diferentes extraterrestres, unos que hicieron evolucionar espiritualmente al hombre y otros que querían comerse su energía (¿algo así como en Matrix?).

Más o menos ahora, el locutor le dice “es que como no te veo no sé cuándo vas a dejar de hablar“, y es que lleva varios minutos intentando meter baza y el tipo no le deja. Es lo que pasa cuando llevas a eminencias como esa a tu programa de radio: que lo sabe todo y no tienes nada nuevo que aportar, ¿para qué hablar tú? Mejor te callas y le dejas a él. Vaya.

Luego hay hasta 200 ángeles que bajan a la Tierra (doscientos exactamente) para acoplarse a mujeres terrestres (lo del sexo lo dicen de pasada, no entran en detalles, y eso es muy desmotivador, porque aguantar este programa es para campeones, peor que aquel Lauren Postigo). Además, una facción de los extrarrestres buscaban una humanidad ignorante (justo lo que este programa de radio propone con su existencia) y, cuando se dieron cuenta de que los humanos habían aprendido a leer y escribir, zas, les mandan el diluvio universal para exterminarlos a todos (¿y lo de Noé?: falso total, así que preveo un enfrentamiento serio con los evangelistas, creacionistas y bíblicos en general). Así, se partiría de cero de nuevo y tendrían el esclavo perfecto, un ser sin sentido crítico alguno (justo de lo que se vale el investigador para colocar sus cuentos como auténticos).

Esta facción de extraterrestres supermalos bebían la sangre de los humanos cuando estos estaban acojonados, de modo que tendrían mucha adrenalina en la sangre y esta es la que les daba la energía necesaria (digo yo, que para qué querían un método tan rudimentario como hacerse los vampiros con la altísima tecnología de la que disponían, pero eso son suspicacias mías), pero, ojo, también había ondas cerebrales y emocionales que desconocemos (eso da igual, porque nos las inventamos y a creer).

La otra facción de extraterrestres eran superbuenos y crearon escuelas de sabiduría. Eran muy buenos porque nos querían liberar de nuestra esclavitud. Casi lloro de la emoción. Ojalá fuera todo de verdad, en serio. Sería muy bonito.

Todo el follón que hay en oriente medio actualmente es la mayor prueba de que todo la historia anterior es cierta. Nos cuentan la milonga de que todo es por el petróleo, pero la realidad es que quieren llevarse para casa las puertas estelares aquellas, que seguro que son muy molonas (estoy pensando ahora en Stargate, y en James Spader, que encontraba al amor de su vida gracias a un portal de estos, ¿se acuerdan? El tipo currándoselo con las tías en aquella peli de Sexo, mentiras y cintas de vídeo y, luego, una puerta estelar le lleva a la felicidad, pero ya en otra peli). A ver, que ya me salgo del tema.

Los misiles que se lanzan actualmente en las guerras de Irak tienen como objetivo borrar del mapa bibliotecas subterráneas y ocultar información que nos revelaría más secretos sobre estos seres. Los objetos saqueados en 2003 de Irak han desaparecido, precisamente, por … a ver, que esto es complicado, ¿cómo lo explico? La facción de extraterrestres malos, la que nos quiere como esclavos y bebe nuestra sangre, controla los organismos oficiales que hay en la tierra (supongo que se refiere a los gobiernos terrícolas y así, ¿no?) y entonces hacen que se bombardeen esos lugares para destruir información que podría delatarles.

Ay, amigo, el señor locutor le pregunta algo muy agudo: “¿Hay alguna forma de librarse de toda esa esclavitud?“. El investigador contesta sentenciando: “Desde un punto de vista individual, a través de la interiorización, a través de la meditación, poco más podemos hacer.

En fin, para finalizar, de verdad, que después de todo esto, casi siento como yo mismo estoy siendo manipulado por un reptil interestelar que me está haciendo escribir este disparate de ficción patológica, aunque, gracias a la interiorización individual, soy capaz de tener algo de libre albedrío y contarles todo esto, para que juzguen ustedes mismos cuáles son los límites de la realidad.

No sé si estarás loco o tendrás razón.” Le dice el locutor al investigador. Este último se lo toma a bien, porque son coñas entre coleguitas.

Todo esto se cuenta en un programa de radio llamado Espacio en Blanco, un programa presentado por Miguel Blanco, que en esta ocasión entrevista a David Parcerisa, un investigador muy sesudo en este mundo de lo fantasioso que se toma en serio. Un programa de la radio pública. Un programa de la radio pública que dura nada menos que dos horas. Una radio pública que se supone que debe propagar el conocimiento, facilitar a los ciudadanos informaciones veraces y fomentar el espíritu crítico. Y esto no lo digo yo, sino que lo dice su propio manual de estilo: “La principal razón de ser de  RTVE es el derecho de todos los ciudadanos a disponer de una información veraz e independiente … un derecho de los ciudadanos, que reclaman de los medios públicos programas y espacios entretenidos, dignos y estimuladores de una visión crítica y participativa.” Un tipo que sale en una radio pública presentando a otro que cuenta que la historia de la humanidad que todos conocemos es falsa, que el origen del hombre está también falseado, que la teoría de la evolución no se sostiene y que los seres humanos somos productos de la ingeniería genética de otros seres extraterrestres con forma de lagarto, no parece que sea consecuencia de lo que dice ese libro de estilo: ni es veraz ni estimula la visión crítica de la realidad, justamente porque todo es fantasía y se basa en la ausencia de un mínimo conocimiento sobre las cosas, que es precisamente lo que debería estar haciendo este programa (algo imposible, dadas las tendencias de su presentador). Es un programa que propaga la ignorancia y las creencias irracionales. No es algo que deba estar en un medio de servicio público.

Estoy cabreado. Sí. Pero tengo la certeza de que en la radio nacional hay varios y excelentes programas de divulgación científica, como Ciencia al Cubo, de la gran América Valenzuela, A hombros de gigantes, del gran Manuel Seara, Entre probetas, del gran José Antonio López (y los divertidísimos Efecto McGuffin y su podcast), y otros que seguramente olvido (y que espero que me cuenten para añadir aquí) y que se pueden encontrar en este enlace sobre programas de ciencia y tecnología en la RNE on line. En todos ellos sí se cuenta ciencia, cultura, historia, tecnología, se habla de fuentes veraces, se muestra como ejercer el juicio crítico contra charlatanes, se cuenta cómo funciona la naturaleza y el mundo, cómo se construye el conocimiento con el esfuerzo intelectual de científicos, cómo el intelecto (y  no la falta de él y el oportunismo) es lo mejor que tiene el ser humano,  y se ejerce, en definitiva, un servicio público para una sociedad que aspira al conocimiento y no a la ignorancia mas burda, bruta y embrutecedora.

Ahora, agarren su ratón con fuerza, elijan uno de los programas anteriores, hagan click en el enlace y escuchen uno. Verán la diferencia. Y lo digo en serio … háganlo ahora mismo.

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