Jacob y Monod en un campo de concentración español
Frente a algunos que siguen empeñados en perpetuar la leyenda de que el franquismo fue una especie de régimen dulce y nada parecido a los excesos del nacionalsocialismo alemán, otros siguen desenterrando pruebas, unas forenses y otras bibliográficas, que apuntan a todo lo contrario.
Publican hoy en El PaÃs una historia acerca del último campo de concentración cerrado en España (1947), y en el que estuvieron prisioneros, al parecer, Jacob y Monod, ambos posteriores Nobel y descubridores del operón lac que se enseña en los textos de bachillerato. Rojazos que serÃan.
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Irrita bastante leer la última consigna polÃtica sociata con la coartada de un blog cientÃfico. Es asombroso cómo metes en el primer párrafo no menos de cuatro sofismas de los peores que pueden usar los magufos. Verás a qué apesta todo esto que hacéis algunos:
Primero: No existe la leyenda de que el régimen de Franco fue dulce, muchÃsimo menos durante la posguerra. Es una argumento de falsa atribución para ir acomodando lo que si es una falsificación.
Segundo. La falsificación consiste en este caso en comparar el régimen de Franco con el nazi. Es decir, del desmentido de una falsa leyenda da un salto enorme para llegar a la trola de Franco=Hitler. ¿Habrá casos intermedios entre “no era dulce” y “era como los nazis”? No es una manera muy de cientÃfico ese razonamiento.
Tercero. Lo que están desenterrando apunta a lo que ya sabiamos, una guerra atroz. También apunta a otra cosa que también sabÃamos, que el régimen republicano era criminal, de inspiración tÃpicamente soviética, con sacas de madrugada y ejecuciones de “los enemigos de clase”.
Cuarto. El PaÃs sistemáticamente silencia (o delega a páginas enterradas entre noticias irrelevantes) casos que abonan la idea de lo criminal de las autoridades republicanas durante la guerra y casos que rayan el ridÃculo, como el desmentido de una noticia (esta sà en primerÃsima página) de unos “fusilados” por los franquistas que resultaron ser huesos de animales.
La ley de memoria histórica es una esquema de manipulación para legitimar un regimen criminal como el de la segunda república por la vÃa de dar muchÃsimo dinero a quien se preste a ofrecer a Zapatero lo que quiere (“soy un rojo”).
Por último. Vistos los fiascos y la vocación manipuladora de El PaÃs, el reportaje queda en cuarentena hasta que confirmemos su realidad por otras fuentes, no sea que nos encontremos que sea el cuñado de la prima de Monod el que pasó cerca de donde una vez hubo un campo de concentración durante la guerra civil.
La segunda república nunca necesitó ninguna legitimación. Era el gobierno legÃtimo. Contra ese gobierno se levantó la ralea del poder: riqueza, iglesia y ejército. Ellos fueron los fuera de la ley. De ellos fue el golpe de estado y el comienzo de las atrocidades. El régimen franquista siempre necesitó legitimación, y jamás la consiguió. Logró, eso sÃ, la complicidad de muchos que, siendo contrarios a la dictadura, decidieron hacer borrón y cuenta nueva cuando esta cayó.
Interesa saber si es cierto que François Jacob y Jacques Monod fueron combatientes por la república. Desconozco ese dato. Dudo de que sea cierto, pues Jacob era muy joven cuando comenzó la guerra. Monod tenÃa diez años más y tomó parte en la resistencia. Aparece este dato en la mayorÃa de las biografÃas que he visto, pero nada dicen de que hubiera estado preso en España.
Estos hombres recibieron el premio Nobel por sus méritos cientÃficos. Eso sà les fue reconocido. Si al final (cosa que dudo) resultase cierto que fueron parte de los que tuvieron el valor de colaborar con el pueblo español en su suelo ensangrentado, ¿cuándo se les reconoció su esfuerzo en la lucha contra la barbarie?
Una más de polÃtica y borro este blog de mis favoritos. Que asco de polÃtica, mi abuela decÃa “la polÃtica para los polÃticos que viven de ella”, gente sabia que vivió la Guerra Civil, allà todos eran unos H.P., como dice un escritor de mucho éxito…
Sr Pravda. Perdón por la tardanza.
Primero: no sé qué edad tiene usted, pero con la que yo tengo sufrà el machaqueo continuo de que la dictadura de Franco era bien suavita. Que no lo fue lo supe mucho después.
Segundo: hombre, cuantitativamente, Franco no se acercó ni de lejos a los asesinatos en masa del nazismo ni del stalinismo, pero en lo cualitativo, las motivaciones eran casi las mismas: eliminar al adversario, además de las paranoias sobre las razas inferiores.
Tercero: de acuerdo, pero las vÃctimas de los “prosoviéticos” como los llamas ya fueron resarcidas en su momento por los ganadores. De lo que se habla ahora es de los que no lo fueron.
Cuarto: tus motivaciones para decir esto me las imagino, asà que no entro en el tema.
Por último, la memoria histórica pretende lo mismo que ha hecho cualquier paÃs que haya pasado por lo mismo que el nuestro, pero no con 35 años de retraso. ¿TE parece mal también lo que se hace en Argentina, Chile, Alemania, etc?
Macho, y con tu primera frase ya te etiquetas.
Juan, hombre, en el subtÃtulo del blog pone “algo de opinión” ¿Puedo, no?